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Este es un tema grande. Como mamá y papás, hay ciertas situaciones que nos ponen al borde. Uno de ellos es cuando tu hijo se revela y te desafía. “No quiero, punto”. “No lo voy a hacer”. “Me tienes harta!”.

                                                      Noviembre.005

 

 

PUM

Es como una estocada al estómago. Finalmente es TU hijo y hasta ahora, te parece imposible que eso no suene personal.

De inmediato tienes la urgencia de reaccionar y enseñarle sobre el respeto y quién manda aquí … YA.

Comienza la batalla.

Gritas, manoteas, explicas, amenazas con castigos, quitar privilegios y mientras tanto tu ritmo cardiaco sigue subiendo.

Eres una olla exprés que termina por explotar.

Ofendes, humillas, mandas a otro cuarto y terminas… exhausto, furioso y sobretodo preocupado y triste te preguntas, “¿A dónde vamos a llegar?”. “Qué difícil ser papá o mamá”.

Respira conmigo. Me pasaba también. De vez en cuando todavía pierdo el mensaje, pero me he dado cuenta que cuando tengo la capacidad de entrar serena a una escena brutalmente incómoda como ésta, puedo reconocer en mí patrones que tenía instalados y que, en verdad, encuentro que no me sirven ni a mi ni a mi familia.

Cuando los niños y los jóvenes muestran rebeldía y desafío, me es útil pensar que es quizá la única alternativa que les quedaba para expresar que la relación necesita urgentemente mantenimiento.

Piénsalo así, los niños y jóvenes en realidad no tendrían razón para querer estar peleando constantemente a menos que su integridad física, emocional o espiritual estuviera en peligro. De otra manera, en serio … ellos quieren como tú y como yo, tener relaciones significativas y amorosas.

Entonces, cuando observes que tu hijo te desafía ¿ qué puedes hacer?

  1. Date cuenta de la temperatura emocional de tu hijo
  2. No reacciones
  3. Pregúntate mentalmente qué ha estado pasando últimamente en su vida y en la tuya
  4. Hazle saber que ya te diste cuenta que hay algo que no marcha bien.
  5. Puedes decir que esa forma de hablar que está usando te lastima y que aún eso, quieres saber más sobre cómo se siente.
  6. Cuando esa tormenta pase, busca acercarte y crear momentos completamente dedicados a conectar profundamente con él/ella. Puede ser a través del juego libre, juegos de mesa, caminar juntos, conversar de cosas simples mientras comen un helado, tirarse a ver las estrellas, dejarte guiar en un juego que ella proponga.
  7. Si sientes el llamado de tu corazón, pueden conversar sobre la escena y darle un nuevo entendimiento y aprender juntos nuevas formas para no elegir aprender con caos.

Tu hija estará aprendiendo inteligencia emocional en la práctica y que su mamá o papá están tan atentos que no se distraen con fumarolas y falsas alarmas porque en el fondo saben que el amor está a salvo, pero hay que hacerlo brotar conscienmente.

 

Cuéntame como te va en los comentarios de este Blog. =) 

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