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Un acto tan profundamente sencillo y fácil puede cambiar tu vida por completo.

La vibración del agradecimiento, por cierto comprobada científicamente, produce una importante cantidad de neuroquímicos que hacen que todo TÚ te sientas metafóricamente, en las nubes.

Es claro, cuando agradeces lo que tienes, no puedes estar enojado o deprimido. Son mutuamente excluyentes. El tema es que notes que lo que brota de inmediato es muy probablemente irremediable, es decir, puede no tener que ver contigo, pero lo que haces al minuto siguiente ... eso sí es tu "boleto".

Agradece todo. Si la escena no es bonita, toma nota y agradece el mensaje y suelta. Pudo haber sido peor.

Agradece lo pequeño. Si sólo agradeces lo grande y espectacular en tu vida, tardarás tiempo en sentirte en bienestar. Más bien, te sentirás constantemente vacío y que algo falta. Agradece lo pequeño y simple, acostúmbrate a apreciar y verás cómo crecen tus bendiciones.

Agradece lo que no tienes. La vida es tan sabia que no nos da lo que no podemos contener. Nos da espacio para crecer espiritualmente y en todos los demás aspectos que el mundo físico necesita, antes de soltarnos lo grande. Aprecia el proceso y crece rápido.

Agradece en familia. Que sea una práctica que le de VIDA a tu familia. Que siempre haya espacio para mostrar lo que no gusta y expresar el descontento, pero que la acción de dar gracias cobre vida continuamente entre ustedes. Comienza tu. Abre el espacio, da gracias y aprecia en voz alta. No esperes que nadie lo haga, solo hazlo por ti, por tu bienestar. Verás que pasa en tu hogar.

Dar Gracias es una forma de hacerle saber a las personas que valoramos su presencia y sus actos y, desde luego, nos recuerda que estamos conectados.

Que Dar Gracias se convierta en tu nueva práctica y que sientas sus frutos brotar pronto, es mi deseo para ti.

 

Gracias por leerme. No sabes cuánto lo aprecio. =) 

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